20 julio 2026
Sobre la guerra de Vietnam y la heroína
AUTOR// Ricardo Echanove Fernández, miembro de Ai Laket!!
Introducción: abordaje del fenómeno
Para describir este fenómeno histórico haciendo hincapié en lo que nos interesa remarcar en este artículo, nos podemos situar en el ámbito del estudio de la Psiquiatría/Salud mental. Más concretamente, dentro del marco del abordaje del fenómeno de las adicciones. Si bien, siendo el fenómeno que enfrentamos que también reclama una dimensión psicológica y se presenta como fenómeno sociológico aparte de histórico.
Aparte de en este marco del estudio del fenómeno de las adicciones, geográficamente nos encontramos entre Vietnam y los Estados Unidos. Temporalmente, comienzo de la segunda mitad del siglo XX. La llamada como “Guerra de Vietnam”.
Lo trascendente desde nuestro abordaje de la situación es que según se retiraban las tropas americanas ocurrió una disonancia entre lo que se esperaba ocurriera con los soldados que en dicho país foráneo habían entrado en contacto con el polémico principio activo derivado de la planta Papaver Somniferum que es la Diacetilmorfina- más comúnmente conocida con el nombre de Heroína-, y lo que finalmente ocurrió. Obviamente, dicho principio activo, independientemente que se les ofreciera a los soldados antes de entrar en primera línea de frente, podía ser muy codiciado en dicho terreno hostil debido a sus propiedades narcóticas y analgésicas.
Pues bien, este fenómeno frecuentemente se cita de esta manera, más allá de en las disciplinas humanísticas y en cambio centrándose en el terreno de la Psiquiatría/Salud Mental, debido sobre todo a lo trascendente que puede ser como ejemplo para desarrollar un paradigma que permita entender al fenómeno de las adicciones y dependencias algo mejor en la gran complejidad que tiene. Por encima de los más simplistas paradigmas que se limitan a situar en la sustancia la capacidad de dependencia y adicción de por sí obviando o sólo tratando muy superficialmente los demás factores: Básicamente, el contexto.
Un pequeño desarrollo de lo reseñable que ocurrió en Vietnam referido a la Heroína
Yendo pues al punto que este artículo trata en sí, la cuestión que podemos denominar de “curiosa” respecto al uso de la Heroína en la guerra de Vietnam por parte de las tropas Estadounidenses consiste resumidamente en lo siguiente: un 20 por ciento1 de los soldados usaron Heroína a relativo largo plazo. Dentro del periodo bélico únicamente, pero sin embargo por un tiempo significativo para desarrollar dependencia física.
Obviamente, a priori con la idea de tratar de aplacar los sufrimientos intrínsecos a una guerra tan dura. Independientemente de que el mayor estudio realizado sobre el tema se matice que se les ofrecía a los soldados previamente a entrar en campo de batalla.
Aún no ser la mayoría, es una cifra notable teniendo en cuenta el número de soldados que fueron al trópico a luchar por su causa patriótica-alrededor de 2 millones y medio-. Suponiendo en consecuencia el 20 por ciento en torno a alrededor de 500.000 individuos. Y la disonancia referida a este tema, relevante en cuanto a que ayuda a comprender con mayor complejidad el fenómeno de las adicciones a lo cual hago referencia, es la siguiente: Se temía que al finalizar el periodo bélico se diese una epidemia de adictos a la Heroína en las calles de los Estados Unidos. Y, sin embargo, esta epidemia no llegó ya que al llegar a sus casas, dejadas atrás las hostilidades de la guerra- o al menos las hostilidades de estar en espera de ser llamados a tener que enfrentar el frente y estar lejos de casa; con la pertinente ansiedad que un considerable número de reclutas reconocía-, la gran mayoría de los soldados abandonaron el hábito.

Resumen del estudio para el gobierno de los EEUU sobre dicha experiencia
En su complejidad, propia de la casuística entre tantos individuos que obviamente presentan diferencias entre sí, este tema fue extensamente investigado como de importancia para el gobierno de los Estados Unidos, siendo este el estudio más importante sobre este fenómeno. Autoría de Lee K. Robins.
Es de hecho el documento de referencia para explicar cómo se desarrolló el paso desde el uso de la Heroína de los individuos como soldados en ejercicio de sus funciones en Vietnam, a la experiencia psicológica posterior de esos centenares de miles de individuos que volvieron a sus casas. Como ya he comentado, sólo alrededor de un 20% usaron la Heroína a largo plazo como para sufrir también en consecuencia Sindrome de Abstinencia Opiácea en algún momento. Pero por otro lado, prácticamente la mitad de los soldados usaron algún narcótico opiáceo en algún momento del conflicto bélico.
Pero lo más relevante, sin embargo, tal cual lo recoge el documento, es que el 95% de los soldados abandonaron el hábito al llegar a casa, para sorpresa del gobierno de los EEUU que como ya he comentado se temía una epidemia de adicción dentro de sus fronteras. Està en la bibliografía la referencia al estudio para que quien quiera indagar más profundamente sobre los por menores de la cuestión, pueda recurrir a él.
Por otro lado, por supuesto que al ser el PTSD (Post-Traumatic-Stress-Disorder: Trastorno por Estrés Post-Traumático) recurrente entre los soldados que habían vivido los “horrores” de la guerra, tampoco la historia puede limitarse a contarse como una cesación general de las adicciones y dependencias por pasar a vivir plenamente felices en los EEUU. Aparte del aún pequeño tampoco desdeñable porcentaje (5%) de individuos que posterior a la guerra continuó buscando por las calles de su patria la sustancia que en la guerra o en los cuarteles les había al menos temporalmente aplacado de sufrimientos, para sobrellevar también la nueva vida de civil (aunque Lee Robins matice que los más relajados con el asunto de estar tan lejos de casa poniendo el cuerpo y la vida por la causa “patriótica” expresaron que usaban la Heroína “por divertimento ante el aburrimiento” sin citar el miedo o sufrimiento en sí de ser primerizos en terreno bélico, el cambio de ambiente/contexto- podríamos decir de sórdido” a “neutro”- sigue siendo lo más trascendente para la disonancia entre lo esperado y lo que ocurrió ya comentado), hubo por otro lado también un fenómeno de trasvase al alcohol. Básicamente, en los que desarrollaron PTSD (Post-Traumatic–Stress-Disorder) intentando sobrellevarlo.
Con todo, a pesar de que puede resultar lógico que de una experiencia tan hostil prácticamente cualquier individuo desarrollase Estres Post-traumático, tampoco es cierta si expresada como mayoritaria, la narrativa del “veterano” que lo ha desarrollado. Así, la mayoría-en torno al 70 por ciento2, ya sea porque tuvieron suerte en su puesto de no tener que experimentar la parte más vivida subjetivamente como terrorífica o por una coraza y/o predisposición mental a resiliencia ante este por lo demás muy común patología ante la exposición a eventos fuertes, no desarrollaron ninguna patología mental en su vuelta. Incluyendo entre ellas a las adicciones y/o dependencias a sustancias.
Sin embargo, por supuesto que es notorio el 30% restante: Entre ellos el 5% comentado que siguió buscando y desarrolló adicción a la Heroína también en EEUU, y el resto de los cuales básicamente la mayoría desarrollaron alcoholismo en mayor o menor grado.
Reflexiones a partir del fenómeno
Esta experiencia fue inspiración para el psicólogo canadiense Bruce K. Alexander del famoso experimento Rat-Park. Dado que se cita frecuentemente y se puede encontrar por tanto mucha información en la red sobre dicho trabajo, me limitaré a exponer que lo trascendente es el cambio de paradigma de situar a la sustancia como foco de responsable de los fenómenos de las adicciones, a entender que el contexto es el que hace adicto al sujeto. Por supuesto, el vivir algo traumático es lo primero que predispone. Pero luego estaría el vivir constantemente sin tener otros estímulos positivos, vivir en una situación de ansiedad o amenaza de entrar en contacto próximamente con estímulos anxiógenos constante, y finalmente la sociabilidad del hábito- como matiza Robins al exponer que el contacto con la sustancia fue previo a entrar en experiencia de combate-, entre otros menos llamativos.
Robins trata de con dicho dato de que el contacto con la Heroína fue previo a entrar en primera línea del frente, hundir la narrativa de la Heroína como “narcótico para ayudar con los sufrimientos de la guerra”. Pero creo que se puede desarrollar una narrativa diferente, ya que aún en el cuartel en espera de órdenes, por soldados primerizos estar ahí no debe de ser un contexto psicológico muy agradable y no anxiógeno. Sin contar con la nostalgia/melancolía de quienes esperaban a miles de kilómetros en casa que no fuese dicho individuo una de las bajas.
Recomendable el visionado del vídeo de los “Yonkies olvidados” que cito en la bibliografía. Desde luego, aún sólo ser un 5% el porcentaje de adictos a la Heroína post experiencia bélica, sigue siendo una cifra muy alta por como ya he comentado, el gran número de combatientes que fueron a dichas tierras asiáticas (100.000 individuos aprox), y sigue mereciendo tenerla en cuenta.
Conclusiones sobre la disonancia en el número de adictos tras la guerra
Desde luego que experiencias como las de Vietnam permiten matizar la frase que frecuentemente se defiende como mantra desde posiciones conservadoras de que “Una vez adicto, siempre adicto”. Tampoco pretendiendo un rechazo frontal a dicha afirmación, puesto que indudablemente tiene una cierta base que aparentemente se refleja hasta en cambios observables en áreas del cerebro. Pero está claro que, con ciertas precauciones, sin embargo no es una verdad definitiva. Claro que luego en la ciudad no es tan fácil que se le den a uno cambios tan severos. Pero un individuo que una temporada de su vida desarrolle dependencia y adicción, puede si consigue cambiar la experiencia psicológica de cómo vive y siente que vive su vida, pasar a no ser adicto.
A nivel pragmático, el ejemplo de la experiencia histórica de Vietnam, reforzado además por la experiencia de Rat-Park, desde luego que nos puede servir para reforzar que quien quiera experimentar o usar sustancias con potencial de dependencia, debe intentar construir, si no quiere caer en adicción, una vida sin estímulos anxiógenos .
En ningún caso quitando de la ecuación también, que cuando hablamos de opiáceos hablamos de sustancias que reforzando la producción de endorfinas, a mínimo que lo que el individuo perciba puede ser un “entorno hostil” su vida (aun siendo de civil, vaya) o tenga una tendencia a la ansiedad o las depresiones, facilmente caerá en la adicción y dependencia. No animando por tanto a consumir sin considerar dicha posibilidad de desarrollar dependencia. Pero desde luego teniendo en cuenta que las adicciones están unidas a carencias de estímulos positivos que aplacen lo amargo, depresivo y anxiógeno de la vida. Insistimos en que Vietnam y el por él inspirado experimento Rat-Park, así nos lo demuestra.
Bibliografía
Hall, W. y Weier, M. (2017). Lee Robins’ studies of heroin use among US Vietnam veterans. Addiction, 112(1), 176–180. doi.org
Robins, L. N. (1993). Vietnam veterans’ rapid recovery from heroin addiction: A fluke or normal expectation? Addiction, 88(8), 1041-1054. doi.org
Kotuk, R. (Director). (1974). GI Junkies: The Forgotten Veterans [Vídeo]. Public Broadcasting Service (PBS) / Reddit Documentaries Archive. https://www.reddit.com/r/Documentaries/comments/dwxuru/gi_junkies_the_forgotten_veterans_1976/ (sobre el porcentaje de yonkis que continuaron siendo yonkis)
Cromie, W. J. (2006, 17 de agosto). Mental casualties of Vietnam War persist. Harvard Gazette. https://news.harvard.edu/gazette/story/2006/08/mental-casualties-of-vietnam-war-persist/
1 Basándonos en el estudio de Lee Robins posteriormente y en la bibliografía citado
2 (Cromie, 2006)




